Veinte consejos para personalizar Windows XP y Vista

Cuando Windows XP se inicia por primera vez, hay una colina en el escritorio. Bucólico, artificial también con su color verde, estilo de césped sintético inglés. Muy rápidamente, queremos cambiar la imagen. Es que al usar Windows, casi te sientes como en casa. Entonces, ¡siéntete como en tu casa! Para empezar, se trata de redecorar el escritorio, deprimirlo con el paso del tiempo, volver a pintar las ventanas con colores más personales, ajustar el tamaño de los elementos que se muestran para conseguir el máximo confort visual. Este es el comienzo de esta carpeta, que incluye los ajustes esenciales.

Luego llega el momento de domar el lugar, de encontrar sus hábitos, de ponerse cómodo. Esto implica ajustes más sutiles, desde la disposición del menú Inicio hasta el dominio de la pantalla del Explorador de Windows. Mediante trucos desconocidos que, mediante claves sucesivas, permiten dibujar una nueva Windows.

En última instancia, también puede utilizar especialistas en diseño de interiores: pequeñas utilidades que aportan características desconocidas a Windows y lo hacen aún más fácil de usar. Porque el propósito de este cambio de imagen es trabajar con placer en su ordenador.

¿Qué es? ¿Qué es?

Atajo. Enlace a un archivo, carpeta o software. Toma la forma de un icono reconocible por la pequeña flecha que lo adorna.
Barra de tareas. En Windows, se encuentra por defecto en la parte inferior de la pantalla. Contiene el botón Inicio, utilizado para activar un programa o buscar un archivo, y el reloj.
Icono. Una pequeña imagen que representa un software, un archivo o una carpeta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *